My Diary

Febrero 6, 2009

Tortilla de Maldad

Archivado en: Familia, No podés! — by Felicitas @ 3:53 pm

Esta historia tiene muchos, muchos años. Yo era soltera y todavía vivía en la casa de mi mamá.

Un día, mi madre me cuenta que esa mañana, se había peleado con Lidia L (actriz de edad avanzada. No pongo el apellido por las dudas)

Mami, que iba a trabajar, estaba esperando un taxi en la esquina de su casa (cosa difícil de conseguir un día de semana a las 8.30 de la mañana). De repente, esta buena señora (Lidia) sale de la nada y le roba el taxi.

Mi madre, muy enojada, la mando a la mismísima m…. y le gritó:

- Andá a ca..r, vieja TORTA

Yo le pregunté por que lo de TORTA?. Mami me dijo que para ella la vieja era torta y punto.

Estaba como ensañada con esta pobre mujer.

Cuando la veíamos en la tele, mi vieja siempre decía:

- Mirá a la torta esa!! (Súper despectiva)

 

Mi hermana tenía un restaurante en San Isidro, yo trabajaba ahí un par de horas a la mañana y por la tarde me iba a trabajar al Hyatt.

Como Sonotex (estudio donde graban novelas) quedaba cerca, casi todos los actores venían a almorzar.

Esta buena mujer, venía seguido y era súper amable conmigo. Al punto que cuando le conté que no iba a trabajar mas en el restaurante por que me quedaba lejos, se ofreció a llevarme y traerme todos los días.

Pobre, re divina.

Cuando le conté a Mami, me dijo…

- Claro, te va a llevar en el taxi que me afana a mi!!!, Vieja torta!

 

Era tal la bronca que mi madre tenía con esa pobre mujer, que mis amigos le hacían jodas.

Sebas le mandaba cartas con fotos de Lidia L invitando a Mami a tomar el “Té con Tortita”

Pasaron unos cuantos meses y no la vi más a esta señora.

 

Yo cambié de horario en el Hyatt y empecé a hacer el turno mañana, con lo cual entraba a trabajar a las 6 A.M.

Un domingo unos vecinos estaban dando una fiesta con D.J., animador, Karaoke y demás yerbas. Ya eran como las 3 de la mañana y yo no podía dormir del “bolonqui” que estaban haciendo y me quedaba muy poco tiempo para descansar.

Llegó un momento que me re-enoje y llamé al 101 (en esa época no existía el 911). Denuncié que unos vecinos estaban haciendo ruidos molestos.

Pasados unos 20 minutos, se escuchó a alguien hablando por micrófono  que dijo:

- HIJOS DE P….!!!

Yo no me di por aludida, ya que no era horario para hacer “mesejante quilombo”.

 

A la semana siguiente fui a la manicura.

Charla va, charla viene, me contó que tenía como cliente a Lidia L. y que la semana anterior, su sobrina le había hecho una fiesta sorpresa por su cumpleaños número 70 y que algún vecino H d P había llamado al comando radioeléctrico y tuvieron que suspender la fiesta.

Me sentí súper culpable!! Mas por que a mí los viejitos me dan pena y por que anda a saber si tiene la posibilidad de tener otra fiesta!

Cuando volví a casa, con cargo de consciencia,  le conté a Mami y la guachita se regocijaba por que pudo vengarse de la “vieja Torta”

 

 

 

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